Afuera de aquí, de la ventana hacía allá
todos se quemaban, y los corazones que parecían
dulces desde el principio acaban de partir y morir,
de la ventana hacía este otro lúgubre lugar estaba
con mi taza favorita acostado por ahí, sin importarme
que tan mal las armas y las horas pensarán de mí.
del activismo y la sicodelía sólo que me queda decir que
el azúcar salvó mi vida .. después de ello mis manos no se
detuvieron núnca más.
creamos fuego bajó el mar, la mente sobre ellos..sobre tí,
detrás de los espejos logré mirar y evitar que los dolores
de cabeza me alejaran de ti.
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